Miradas Cómplices constituye una bitácora de notas, relatos de viaje, reflexiones y fotografías que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 23 de marzo de 2015

Consejos de composición

En una oportunidad, en la presentación del taller que impartió Navia en Catalunya en el 2009, comentó que una foto de Paul Strand realizada en 1917,  simbolizaba el punto de partida de un lenguaje nuevo perteneciente exclusivamente a la fotografía documental y que no tenía que pedirle prestado nada a la pintura como se hacía hasta ese momento.
Publicada en la mítica revista Camera Work, esta fotografía, según Navia, rompía con las líneas en fuga, con los motivos de interés (en este caso se le da importancia artística a un simple reja de madera) y jugaba con distintos planos como si fueran bloques. Y todo en el parte trasera de su propia casa.  


© Paul Strand

Con el tiempo, la fotografía documental maduró y armó una gramática más cualificada, más perfeccionada que vale la pena observar, a través de los conseejos que brinda Steve McCurry en el siguente video. 



Que pasen una buena semana, hasta pronto!



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viernes, 20 de marzo de 2015

Una oda al blanco y negro


fotograma del film Ida

Para los que admiran la buena fotografía y en especial, en blanco y negro no tienen que dejar de ver Ida una película dirigida por Pawel Paulikowski que fue estrenada en el 2013 y ganó el premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Y lo más importante, le dieron el premio a la mejor fotografía.
Los encargados de la fotografía del film fueron dos: Ryzard LenczewskiLukasz Zal.   En un primer momento, comenzó a trabajar Lenczewski, un veterano y prestigioso realizador visual polaco,  que se inspiró en el trabajo de Henri Cartier Bresson para  armar la atmósfera  de soledad, silencio, tristeza, de ensueño del film protagonizado por una novicia en un convento.


fotografma del film Ida

Sin embargo, a los 10 días se enfermó y fue reemplazado por el operador de cámara, Lukasz Zal que siguió con la tentativa iniciada por el anterior.
Un imperdible para apreciar una buena fotografía en un film más que interesante.




Buen fin de semana!



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miércoles, 18 de marzo de 2015

La deconstrucción del color: Boris Savelev

Debo reconocer que el trabajo fotográfico de Boris Savelev me seduce.
Me gusta la forma  como compone y como capta la luz con sus diapositivas.
El trabajo de Savelev no es muy conocido actualmente porque no muestra su trabajo en redes sociales. Y por lo visto tampoco le interesa. En su web sólo se pueden visualizar algunas fotos que corresponden a su trabajo más reciente y parece que sigue trabajando con colors slide o película positivada.
Sin embargo, el trabajo de Savelev goza de reputación en el mundo de la fotografía contemporánea y en especial en la fotografía de calle. Sus trabajos se exhiben en los más prestigiosos museos de arte de Europa y Estados Unidos y en el 2012 se expuso su trabajo más actual en la galería Michael Hoppen en Londres.
Me gustaría compartir con ustedes algunas fotografías realizadas en sus últimos años que bien vale la pena mostrarlas aquí.


Moscú 1998 © Boris Savelev
Madrid 2001 Moscú 1998 © Boris Savelev


Bonn 1999 © Boris Savelev
Moscú 2002 © Boris Savelev
Londres 1995 © Boris Savelev

Por último los dejo con un video bastante revelador y que tiene subtitulado en castellano. Espero lo disfruten. Hasta el viernes!






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lunes, 16 de marzo de 2015

No me olvides

Bernard Plossu es un viajero de los de antes con un detalle diferencial y complementario: tiene ojo fotográfico para los que aún no conocen su obra.

Shane 1982 © Bernard Plossu

 Quizás este detalle sea revelador para entender a este viajero fotógrafo de instantáneas de espacios olvidados, de lugares que parece que no hay foto, de momentos intersticiales como los definía Robert Frank.



Hace unos días, en Sevilla, la gente de Photocertamen (que tiene una  pequeña pero rica biblioteca de libros de buenos fotógrafos) me prestó (o mejor dicho, les pedí que me lo prestaran)  Forget me not de Bernard Plossu y debo confesar que me pareció un libro cautivador por varios aspectos.

Baja California, Méjico 1973 © Bernard Plossu


Por un lado, me gusta la cronología interna que propone este libro que no tiene nada que ver con los años ni con los lugares, sino con el tiempo interno de la fotografía que te lleva como en un viaje de reconocimiento propio y te transmite esa vitalidad.


Autorretrato, Arizona 1980  © Bernard Plossu

Y por otro lado, es un manual de composición. De cómo hacer retratos, fotografías de viaje, instantáneas de la calle, bodegones, arquitectura y fotografía documental en sí misma. Un documento de su alma inquieta,  una clase magistral de lenguaje fotográfico omnisciente con compromiso, solidaridad y, por sobre todas las cosas,  simple.
Publicado por TF Editores en el 2002, las 133 fotografías de este libro recrea la imaginación de quien lo visita y te deja muchas preguntas sin resolver y esa es la verdadera esencia de la fotografía: dejar abierto caminos y cuando dejas la última página, tienes ganas de volver a recorrerlo con el inicial entusiasmo.

Michèlle, Port-Cross, Francia 1964 © Bernard Plossu

“Vemos restos de viajes, escenas que nunca fueron mostradas, espacios íntimos que no habían llegado a sublimarse a través de su expansión en paredes o páginas; cosas y situaciones ya difíciles de recordar pero que han resistido y aquí se ofrecen como nuevas, impolutas de tiempo” señala el realizador del prólogo, Rafael Doctor Roncero y director de esta colección Foto de la editorial madrileña.

Hasta le miércoles!!





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viernes, 13 de marzo de 2015

Policías Street

En estos 5 años de Miradas Cómplices, no había hablado de Jill Freedman y me parece que ya es hora de hacer justicia y ponerla en el sitio que corresponde: una de las mejores fotógrafas de calle contemporáneas de la ciudad de Nueva York. Y eso es todo un piropo para una ciudad en donde nació una parte importante de la llamada “street photography”.




Quiero hacerle un homenaje,  a través de un gran libro de 253 páginas, editado por Harper & Row en 1982 y que se titula: Streets Cops.


© Jill Freedman

De hecho fue el primer trabajo publicado por Freedman que narra visualmente, sus encuentros con la policía del Noveno Distrito de Nueva York a finales de los ’70 del siglo pasado.


© Jill Freedman

Freedman seguía a la policía como si fuera su sombra en interminables paseos  en una época confusa de esta ciudad en donde las calles eran el pastoreo incesante de prostitutas y estafadores, ladrones, drogadictos. Y en ese contexto, el fotógrafo de Magnum, Bruce Davidson, iba con su cámara pero en los metros.

© Jill Freedman

Freedman no muestra en sus fotografías la dureza de Weegee y se centra más en los gestos o en escenas donde impera el humor, a veces, negro. En ese sentido, sus fotografías se acercan a Helen Levitt, gran retratista de las calles de Nueva York en los años ’40 del siglo XX.

© Jill Freedman

La gran virtud de este libro y que toma más importancia con el tiempo, es que Freedman sugiere una imagen un tanto negativa de la policía que durante aquellos años no tenía una buena reputación social. 

© Jill Freedman

Un gran trabajo, que merece ser valorado como uno de los mejores por su gran carga documentalista y también por su composición. Y el documental Everybody Street hace justicia a la obra de esta gran fotógrafa.

Los dejo con un video con Freedman que habla con respecto a su trabajo.


Buen fin de semana!!



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miércoles, 11 de marzo de 2015

El último libro

En el 2010, Nicholas Negroponte,  fundador y actual director del MIT Media Lab del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussetts, anunciaba que el libro en papel “está muerto” y desaparecería en cinco años. Negroponte precisó que “muerto” no quiere decir totalmente desaparecido, sino que los libros digitales van a sustituir a los libros en papel como la forma dominante.
De este apocalíptico vaticinio, se nutrió el fotógrafo holandés Reinier Gerritsen para realizar un seguimiento de lo que leen los pasajeros del metro de Nueva York. Y lo hizo durante un tiempo largo.

De esa manera, nació The last Book.






Editado por Aperture en el 2014, el libro de 240 páginas, tiene unas 50 imágenes en color y el resto en blanco y negro. 


Gerritsen realizó retratos de gente que leía libros en busca del indicador que en los transportes públicos de Nueva York aún es fuerte la lectura en papel de cara al negativo vaticinio de Negroponte.

El libro también incluye un índice ilustrado donde aparecen los títulos y autores que leen la gente retratada en el libro del fotógrafo holandés.
Los dejo con un video donde el autor habla sobre el génesis de este trabajo.


The Last Book from Aperture Foundation on Vimeo.

Hasta el viernes!!


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miércoles, 4 de marzo de 2015

Confesiones desde el infierno

Me ha llegado a casa unos de los libros más originales e interesantes que he tenido la suerte de ver en los últimos tiempos. Me refiero a Half Life de Michael Ackerman y las apreciaciones que comentaré en este post, serán muy subjetivas como este libro. Y debo confesarles, a priori,  que no podré comentarlo de otra manera.



Sólo decirles que fue publicado originalmente por Delpire en el 2010; y la versión que hoy tengo en mis manos es la española de Lunwerg y se está vendiendo en algunas pequeñas librerías low cost por sólo 10 euros cuando en algunas importantes de Barcelona cuesta unos 25 euros. Cosas del mercado…


© Michael Ackerman

Lo cierto es que este libro me ha entrado por las venas, por la emoción de sentirme parte de varios viajes oníricos que el autor me propone desde el principio de este milagroso libro de fotografías.

© Michael Ackerman

Y la verdad, al ver sus imágenes,  poco importan los detalles, sino lo que transmiten, lo que crea visualmente el autor en esos interminables paseos nocturnos, según comenta el realizador del prólogo: Denis Kambouchner, por distintos lugares de Europa del Este y de Estados Unidos.

© Michael Ackerman

Ackerman me muestra imágenes que rozan el sueño o, más bien la pesadilla como si, en paralelo,  estuviera leyendo algún poema maldito de Unatemporada en el infierno de Arthur Rimbaud;  mientras voy desgranando en el papel,  fotografías desenfocadas, retratos desencajados por algo que ocurre en el entorno y que no sabemos. Y nos mantiene expectantes, con cierto temor.

© Michael Ackerman

Que bonito es encontrarse con un libro así que exprese una sensibilidad tan grande, tan simbólica de lo que es capaz de concretar el lenguaje fotográfíco sin más ayuda que la fotografía.

Parte de un troquelado de hojas de la última página del libro © Michael Ackerman

Después de observar la última página,  que se me abre como un troquelado secuencial de fotos que expresa la sensación de apocalipsis que vive una persona semidesnuda inmersa en la noche; no puedo más que felicitar al autor que me ha afirmado una vez más, las ganas de hacer fotografía. Y eso me pasará cada vez que abra un libro como éste.
Mil gracias.



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