Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 17 de agosto de 2016

Un músico del color


Siempre digo que la pintura abre un abanico de posibilidades complementarias que pueden ser estímulos útiles para fotógrafos preocupados por ciertos aspectos formales de sus composiciones.  En un reciente post hablé de la influencia de la pintura de Pierre Bonnard en algunos prestigiosos fotógrafos coloristas como son Saúl Leiter o Harry Gruyaert.
Durante este verano estuve viendo y reflexionando sobre muchas de sus obras. Y,  en estas líneas,  me gustaría comentar algunas de las conclusiones que he llegado;  y que pueden ser útiles para todos los que nos gusta organizar de una manera óptima y potente el color en nuestras composiciones.

Café dans le Bois 1896. Pierre Bonnard





En primer lugar, sus pinturas no poseen el esquema geométrico convencional de la perspectiva heredada del Renacimiento.
Creó otras perspectivas a través del uso del color recreando singulares profundidades de campo a sus escenas.
Y lo más importante, por la forma de pintar, sus cuadros tienen cierta “vibración visual” o “visión móvil”;  un efecto que lo emparenta con la espontaneidad en la fotografía urbana. De hecho Bonnard trabajó muchas escenas cotidianas en las calles.












Le crépuscule au Fährhaus 1913. Pierre Bonnard

Desnudo en un interior 1935. Pierre Bonnard











Esas vibraciones visuales también aparecen en instantes efímeros de su vida íntima en donde prima la categorización de los colores que reemplazan sistemáticamente las perspectivas lineales tan usadas por los pintores del Quattrocento. (Vean Algunos apuntes de composición y rincones)
Me da la sensación que a Leiter y a Gruyaert (y agregaría a Lee Friedlander) le gustó la revolución que gestó Bonnard en los planteamientos fundamentales que regían la pintura hasta el siglo XX: el abandono del modelado ilusionista del cuerpo, la renuncia a la perspectiva central tradicional y la modificación de las leyes clásicas de la proporción y el movimiento.










Young Woman 1921. Pierre Bonnard

En el siguiente cuadro se puede apreciar perfectamente de lo que hablo: las figuras estan como en espacios flotantes, suspendidas y que parecen deslizarse sin un punto fijado. Y  las figuras ubicadas en el margen derecho superior se observan como desde una perspectiva diferente.


Crepúsculo. El partido de Criquet 1892. Pierre Bonnard

Y obviamente la riqueza de matices de verdes. “Yo había entendido – señala Bonnard en una carta a un amigo – que el color podía expresar todas las cosas sin necesidad de relieve ni de modelado. Me pareció que era posible traducir luz, formas y carácter a través exclusivamente del color, sin recurrir a las relaciones de contraste”.
Influenciado en la pintura japonesa, Bonnard representa el espacio desde una perspectiva desde arriba, a veces abrupta, asociada a una vista de cerca como se ilustra en el siguiente cuadro.


3 femmes au chien 1891

Y las tres personas situados a lo lejos al fondo de la composición están  representados  en otra perspectiva, ligeramente vistos desde abajo. El ojo, al tener que desplazarse de un grupo al otro, hace que surja la sensación de un camino recorrido, generando así espacio entre las figuras.

Young Girl with Umbrella, 1894. Pierre Boonard

Otro aspecto revolucionario de su obra es que las figuras en sus cuadros son parcialmente visibles. Según sus palabras “el recorte estricto de la visión transmite casi siempre algo falso. La composición de segundo grado consiste en reintroducir algunos elementos visuales que se encuentran fuera de ese rectángulo”.


El cuarto de baño 1932. Pierre Bonnard

Y eso unido a que sus escenas están exentas de pathos; sus cuadros dan la sensación de movimiento, de un mundo animado, suspendido y mantienen en vilo la percepción del observador.
Espero que la nota les haya sido útil. Hasta pronto!





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miércoles, 20 de julio de 2016

Dejarse llevar por las vacaciones





Miradas Cómplices se toma vacaciones hasta el 15 de agosto y, es mi mayor deseo,  que aprovechen este verano para disfrutar con la familia.
Y como dice el gran fotógrafo chileno Sergio Larraín: " el juego es partir a la aventura, como un velero, soltar velas....por las calles todo el día, vagar por partes desconocidas, y sentarse cuando uno está cansado bajo un árbol, comprar un plátano o unos panes y así tomar un tren, ir a una parte que a uno le guste. Y mirar, dibujar también y mirar. Salirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto. 
DEJARSE LLEVAR por el gusto, ir de una parte a otra por donde te apetezca. De a poco vas encontrando cosas y te van viniendo imágenes, como apariciones las tomas.."

Luego de las vacaciones, seguimos con nuestra complicidades......abrazos a todos!



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miércoles, 6 de julio de 2016

Salir del exotismo es una cuestión de tiempo


Dos de mis ciudades favoritas: La Habana y Marrakech son imanes para los apasionados de la fotografía: por la calidad de la luz, por la intensidad del color, por la textura de las cosas.  Y, a su vez, son dos ciudades que esconden una gran trampa para un buen fotógrafo: se corre el riesgo de quedarse en el exotismo, en la superficialidad de las cosas. Y allí está el verdadero desafío a sortear.
Ambas ciudades te seducen a primera vista y allí se produce el engaño visual: la entrada al exotismo.
Varios grandes fotógrafos que han trabajado en estas urbes como Harry Gruyaert,  Alex Webb, David Alan Harvey coinciden que salir del exotismo es volver muchas veces a esos lugares; y fundamentalmente,  por  una cuestión de tiempo.


La Habana © David Alan Harvey

Tiempo para “dejar que se enfríen en la nevera”; así salen a flote las buenas fotografías que sobreviven por sus composiciones fuertes, por su frescura y por el gran acierto del fotógrafo atento que sabe esperar para seleccionar sus imágenes y mostrarlas.


La Habana 2014 © Alex Webb

Y a pesar, que el exotismo está latente, ya no es una trampa. Dejar pasar el tiempo es la mejor manera de desentrañar la madeja de ese problema visual inicial.


Marrakech  1977 © Harry Gruyaert

Además, hay que entender otra cosa:  estos grandes fotógrafos coinciden en que sus imágenes siempre serán la visión de un extranjero. 


La Habana © David Alan Harvey

Y ellos, como tantos otros, intentarán poner énfasis en la mirada de autor, subjetiva, que no es precisamente desde adentro,  ni mucho menos.


La Habana © Alex Webb


Los que saben dicen que "no hay nadie que haga mejor las fotos de su ciudad que un fotógrafo local"  y eso ya es otro capítulo a desentrañar.


Marrakech 1975 © Harry Gruyaert

Hasta pronto!


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miércoles, 29 de junio de 2016

Bonnard y sus amigos fotógrafos

Así como el Quattrocento abrió el camino de la simetría y la profundidad de campo; y la contracomposición de Theo Van Doesburg reflexiona sobre el uso de diagonales para dinamizar espacios y colores; la aportación de Pierre Bonnard resultó un campo fértil para fotógrafos preocupados por ciertos aspectos formales de la composición.


© Pierre Bonnard

La pintura de Bonnard fue una fuente de inspiración para Harry Gruyaert. 


© Pierre Bonnard

© Pierre Bonnard

Le sorprendió como cortaba a sus personajes. Y como ordenaba los espacios a través del color.


© Harry Gruyaert

© Pierre Bonnard

Bonnard utilizaba tonos cálidos para los fondos y fríos para los elementos en primer plano, de esa manera alteraba la percepción de las distancias, le ofrecía profundidad de campo.


© Pierre Bonnard

 A Gruyaert también le gustó cómo el pintor francés aislaba a los personajes que no miran al espectador y dan la sensación de estar en varias realidades al mismo tiempo.


© Harry Gruyaert

A Harry Callahan también le fascinó ese aspecto de incomunicación, aislamiento e irrealidad que transmitían algunos cuadros de Bonnard y esa característica formal la utilizó mucho al fotografíar a su querida esposa durante 15 años.

© Harry Callahan

Al fotógrafo americano también le interesó como se mueve en el mundo cotidiano o en su vida familiar, temas con los que expresa ternura, erotismo y también incomunicación.


© Pierre Bonnard


En otro orden de cosas, Callahan  siempre se sintió atraído por la naturalidad que transmiten sus cuadros. 


© Pierre Bonnard
Marruecos 1981 © Harry Callahan


“ Bonnard parece acercarse a los objetos casi con timidez – señala Callahan en el prefacio del libro New Color (1988) – La composición da la impresión de total libertad y naturalidad exquisita”.
El año pasado, Steidl publicó un libro catálogo que explora las afinidades estéticas ligadas al mundo natural de Lee Friedlander y Bonnard.


página del libro de Friedlander y Bonnard


A los dos les une su “estilo poco convencional y auténtico que genera paisajes sin adornos, dejando al espectador la impresión de que han visto estas cosas con sus propios ojos" señala Steidl.


página del libro de Friedlander y Bonnard


 Hasta pronto!



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lunes, 27 de junio de 2016

Junto al color de trópico

Hoy me gustaría compartir con ustedes un video con una selección de imágenes que realizaron  los participantes al taller que impartí en Cuba;  que condensa un poco la emoción de lo vivido en la isla:  un imán para cualquier fotógrafo que guste del "color de trópico" y de la calidez humana de su pueblo.

Centro Habana, La Habana © Marcelo Caballero

En primer lugar, deseo dar las gracias a Nuria Tolós por su generosa contribución en el ensamble final del audiovisual que será proyectado en julio en la prestigiosa Fábrica de Arte Cubano de La Habana.
Y en segundo lugar a los magníficos fotógrafos que me acompañaron en este taller,  a la organización de AES Tour y a los fotógrafos de la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana. 


La Habana from Marcelo Caballero on Vimeo.

Hasta pronto!


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miércoles, 22 de junio de 2016

La deconstrucción pública


Una de las cosas que más mérito tiene del trabajo de años de algunos fotógrafos urbanos comprometidos con su entorno es documentar, a través de sus imágenes, como se  transforman los espacios públicos.
Esa magna tarea documental, muchas veces ingrata y no valorada, cobra sentido a medida que pasan los años y los discursos de época comienzan a fluir en las imágenes,  sin necesidad de recrearlo con palabras: un  bar convertido en peluquería, un cine transformado en iglesia o una casa de época transformada en banco. De esa manera, la urbe se metamorfosea en un ser vivo que cambia, que se desarrolla, que muere y las fotografías callejeras toman un valor documental excepcional.


Robson Street, Vancouver 1957 © Fred Herzog                                Robson Street, Vancouver   2014 © Fred Herzog


Me gustaría contarles la deconstrucción pública que realizó el fotógrafo chileno Camilo José Vergara en Harlem, vecindad que frecuentó durante más de 40 años.
Inspirado en la tradición de grandes pioneros de la fotografía urbana como Helen Levitt y Aaron Siskind comenzó a documentar la vida de sus calles;  con tanta obsesión,  que volvía varias veces durante décadas. De esa manera, Vergara se convirtió en un verdadero especialista en deconstruir los espacios públicos de Harlem y lo hizo, también, en muchos lugares de Estados Unidos a lo largo de los años.

Así,  nació una serie titulada “65 East 125th Street Harlem, New York” 

Dicha serie comenzó en 1977

siguió en los '80 del siglo pasado


En los '90 gradualmente fue cambiando



hasta la actualidad, transformada en un local religioso.



La serie la terminó en el 2014. Aunque la última palabra aún no está dicha.

Hasta pronto!


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lunes, 20 de junio de 2016

La noción del tiempo


 A propósito de un libro que adquirí hace poco: La Pell de Catalunya;  en donde se mezclan,  con audacia e inteligencia,  fotografías a color de Oriol Alamany y, blanco y negro de Kim Manresa;  me llevan a reflexionar otras cosas sobre esta vieja entelequia que ha marcado la historia visual de la fotografía.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

A muchos entusiastas les sigue creando problemas e interrogantes a la hora de decidirse por uno o por el otro. ¿qué lenguaje cromático elijo a la hora de hacer un trabajo fotográfico?; ¿por qué decido que la fotografía tiene que ser en blanco y negro o en color luego en la edición?.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

En lo particular, y lo digo como un colorista convencido, trabajar con uno o con el otro, se debe decidir a priori, en la previa a un proyecto, de esa manera uno se vuelca en el trabajo con la plena seguridad de observar el entorno con total libertad creativa.
Si en Henri Cartier Bresson, un convencido monocromático, es una cuestión de geometrías y de captura del momento;  para Gueorgui Pinkhassov, otro convencido colorista como yo, cree que el juego y los matices de la luz son los elementos que le interesa transmitir. Dos formas antagónicas de hacer fotografías sobre, por ejemplo, París.


© Henri Cartier Bresson                                                                            © Gueorgui Pinkhassov

Ya hablé largo y tendido sobre estos temas en un post de Miradas Cómplices,  el mes pasado. Pero ahora quiero referirme brevemente a la noción del tiempo,  que el libro Pell de Catalunya me hace reflexionar.
Y todo esto lo digo en un momento, el actual, marcado por el uso del color digital;  y que no es secundario pensar en una reactualización de imágenes en blanco y negro que sigue manteniendo intacto su papel “más artístico” y que pregonan muchas escuelas de fotografía.
La noción del tiempo y según que elección de color hago, lo expreso de una manera diferente. Vamos a los ejemplos del libro mencionado.
Para mi, las fotografías en blanco y negro trabajan, en este caso con una  noción marcada de “pasado” ; en cambio, con el color se expresa la “cercanía”, el presente.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

En ese sentido y para hilar más fino, el blanco y negro me transmite una “atemporalidad latente” frente a la cercanía del futuro en el color.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

Así, las fotografías de Manresa me llevan con más fuerza a pensar en algo lejano; en cambio, las de Alamany me plantean la lejanía como algo presente gracias al juego de luces mediterráneas, una característica de siempre que la puedo disfrutar ahora en esa región.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

Más adelante, hablaremos de otros matices en esta eterna rivalidad entre los dos lenguajes. Hasta pronto!!


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